Vivimos en una sociedad que nos ha acostumbrado a identificar el consumo con el bienestar. Comprar se ha convertido en una actividad cotidiana, casi automática, presentada como una respuesta válida para resolver necesidades, expresar nuestra personalidad o incluso mejorar nuestro estado de ánimo.
Los seres humanos tendemos a proyectar el futuro a partir de la experiencia reciente. Si ayer pudimos hacer la compra, utilizar nuestro vehículo o planificar nuestras vacaciones, asumimos que mañana probablemente será igual.
Muchas personas descubren las ideas del decrecimiento, leen libros, escuchan conferencias o siguen divulgadores, pero terminan preguntándose lo mismo:
¿Qué puedo hacer yo?
Un estrecho de treinta y tres kilómetros concentra una quinta parte del petróleo y el gas mundial. Su bloqueo recurrente no es una anomalía, sino el síntoma de un modelo económico que confunde eficiencia con resiliencia.
El decrecimiento no es una colección de gestos sueltos. Es un edificio conceptual que descansa sobre tres pilares que no son negociables ni intercambiables entre sí: la suficiencia, la redistribución y los cuidados
El abandono progresivo del dinero en efectivo no es neutro: beneficia a la banca y a las grandes tecnológicas, pero perjudica la privacidad, la inclusión social y la autonomía personal.
Confiar ciegamente en la tecnología como solución a todos los problemas sociales y ambientales es un mito peligroso. Nos paraliza, evita afrontar los cambios estructurales necesarios y genera nuevos impactos ambientales y desigualdades.
El decrecimiento no es una opción ideológica, es una respuesta a una evidencia física: el
metabolismo de la economía humana ya ha excedido la capacidad de regeneración de la biosfera.
El sistema alimentario global parece sólido, pero descansa sobre dependencias energéticas y logísticas que lo hacen sorprendentemente vulnerable cuando varias …El sistema alimentario global parece sólido, pero descansa sobre dependencias energéticas y logísticas que lo hacen sorprendentemente vulnerable cuando varias tensiones coinciden al mismo tiempo.
¿Puede un pueblo de 400 habitantes reducir su dependencia alimentaria exterior? Analizamos los recursos físicos, el factor humano y una hoja de ruta concreta para avanzar hacia la soberanía alimentaria local sin grandes inversiones.
¿Qué es el decrecimiento? Es lo primero que te preguntan cuando lo mencionas, y la respuesta no puede ser un eslogan. Este módulo te da el marco sólido para responder sin rodeos: no es volver a la Edad Media ni privarte de nada esencial. Es entender que vivir bien tiene un límite material.
Hormuz sigue sin cierre total pero sin normalización. El tránsito es irregular y la cadena logística acumula tensiones. Si la situación persiste, podrían aparecer caídas de inventarios, encarecimiento energético y medidas de priorización estatal.
"Aprende a vivir mejor con menos" es un curso diseñado para ofrecer ideas y herramientas concretas para cambiar hábitos y prepararnos para el futuro que viene, dentro de los límites del planeta.
El curso propone un recorrido para comprender el decrecimiento, revisar nuestro consumo y alimentación, y transformar la manera en que nos movemos, trabajamos y organizamos nuestro tiempo.
Una exploración del concepto, sus dimensiones estructurales y las vías comunitarias para sortear el doble callejón sin salida que bloquea la transición ecológica
Una despensa rotativa no es catastrofismo ni supervivencialismo, sino una estrategia inteligente para ganar autonomía, resiliencia y estabilidad doméstica.
Vivimos convencidos de que todo puede crecer eternamente: economía, consumo, tecnología, extracción. Pero cuanto más observo el mundo, menos me creo esa narrativa.
Vivimos convencidos de que todo puede crecer eternamente: economía, consumo, tecnología, extracción. Pero cuanto más observo el mundo, menos me creo esa narrativa.
No todo lo renovable es sostenible ni todo lo verde transforma las causas de la crisis ecológica. Vale la pena preguntarse: ¿qué distingue el cambio real del simple maquillaje verde?
El mito del progreso cree que avanzamos hacia un futuro mejor gracias a la tecnología y el crecimiento. Pero ignora los límites del planeta y las desigualdades que genera.